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Para quienes tenemos formación en técnicas de Resolución de Conflictos, nos produce ruido que ANTES de iniciarse las negociaciones para explorar eventuales escenarios de acuerdo, una de las partes de manera imperativa IMPONGA condiciones y ORDENE acciones.

Si apenas va a instalarse la Mesa de Negociación de México, como es que ya se aceptó la celebración de «elecciones» regionales? Porqué no se exigió la liberación -por ejemplo- de TODOS los presos políticos, antes de aceptarlo?

Se supone que la experiencia previa hace que los errores no se repitan, entonces, ¿por qué después de transitar una larga lucha para el desconocimiento de Maduro por su ilegitimidad de origen, se hace ésta ENTREGA INCONDICIONAL?

Al participar en este proceso se convalida la designación del espurio CNE y de la ilegitima AN que lo designó y por vía de consecuencia también se convalida el «andamiaje institucional» del régimen.

También debemos recordar que la AN que dirige Guaidó, aún no le ha explicado al país porqué en 5 años no designaron al CNE. Por su relevancia estratégica es INACEPTABLE que no lo hicieran.

El 22N -lamentablemente- tendremos otra decepción ciudadana, pues se vuelve a la ruta de ofrecer ilusiones que no obedecen a un diseño estratégico político con ruta y objetivos definidos, seguimos en el «como vaya viniendo, vamos viendo» de Eudomar Santos

La unidad debemos construirla todos los que realmente enfrentamos y nos diferenciamos de un sistema político que NO ACEPTA LA DISCREPANCIA, NI LA DISIDENCIA. ¿Podemos acordar salidas políticas, para un problema que trasciende a lo político?

Frente a la evidente supremacía de fuerza por parte del régimen, es necesario hacer exigencias de cumplimiento previo antes de acudir a un diálogo para buscar acuerdos.

Entonces surge la pregunta: que precipitó que los actores políticos tradicionales se lanzaran a esa «piscina sin agua» del 21N, sin NADA A CAMBIO, después de pregonar la ilegitimidad de TODAS las instituciones incluyendo al CNE?

Imagino que después del 21N, diseñarán otra «propuesta» con otro nombre, porque lamentablemente el fracaso está cantado… pero seguro estoy que el poco auditorio que les quedaba no lo tendrán, porque surgirá una nueva y genuina oposición que conducirá a la liberación de Venezuela.

 

Gustavo Ruíz, abogado y coordinador de Vente Venezuela en el estado Zulia