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La llegada de la Pandemia COVID-19 ha afectado a todos y cada uno de los individuos a nivel mundial en todos los niveles, y en Maracaibo específicamente las consecuencias han sido muy acentuadas y devastadoras en varios aspectos de la vida cotidiana, que abarcan desde lo económico, político, social, y particularmente en la Justicia.

Debemos entender que la justicia es ética, equidad y honestidad. Es la voluntad constante de dar a cada uno lo que le corresponde, es la forma de garantizar la paz social y el bien común, y es el Estado quien la ejerce en nombre de la República y por autoridad de la Ley, que, en caso de no ser satisfecha oportunamente por parte del estado, se corre el riesgo de que los ciudadanos comiencen a tomar la justicia por sus propias manos.

En el caso particular de Maracaibo, es verdaderamente preocupante la situación actual de los tribunales de Justicia que hacen vida en la llamada TORRE MARA, antiguo Banco Mara, la cual lleva más de tres meses cerrada sin acceso al público, ni mucho menos al abogado en ejercicio, con lo cual en muchos casos, hay expedientes a los que no se ha podido accesar, desde antes de la pandemia en el año 2019.

NO es posible que en la actualidad, si bien es cierto que la Sala civil del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha implementado un sistema virtual para atención y tramite de casos, no menos cierto es que ello solo opera para el control en casos nuevos, pero no permite el acceso virtual ni físico al expediente, o de causas existentes; aunado a ello, vale la pena destacar, que solo se trabaja una semana de despacho presencial que se realiza de forma improvisada y en franco hacinamiento en la sede judicial del PALACIO DE JUSTICIA ubicada frente al diario panorama, donde se asigna solo un par de días a la semana para la recepción de escritos en físico, acumulando más de una docena de tribunales civiles en una sala de juicio penal, sin dar acceso a revisión de expedientes, ya que los mismos se encuentran en la sede natural de los tribunales, y a todo esto se suma la gran cantidad de abogados y partes interesadas que se acumulan en las afueras del Palacio de Justicia, en la intemperie a pleno sol marabino.

Esta improvisación a la que mantienen sometido al gremio de abogados, además de atentar contra el debido proceso y el acceso a la justicia de los ciudadanos, también ha venido siendo caldo de cultivo de la pandemia, ya que, acumular y hacinar a todos los tribunales en dicha sede, es contrario a todas las disposiciones establecidas por el Gobierno Nacional y Regional, el TSJ y la Organización mundial de la salud, irrespetándose el distanciamiento físico y la bioseguridad de quienes ejercemos el derecho en esta ciudad de Maracaibo.

No permitamos que la Justicia sea otra víctima más del COVID-19, y por estas razones solicitamos enérgicamente la apertura inmediata de la sede civil de TORRE MARA, a fin de garantizar el acceso a la justicia y el ejercicio del derecho por parte de todos los abogados que ejercemos y hacemos vida en esta jurisdicción.

Abog. Daniel Ávila Parra, Abogado egresado Mención Honorifica Cum Laude, Especialista en Derecho Procesal, Doctorando en Ciencia Política, Miembro Activo de la Comisión de DDHH para el Zulia de la Federación de Colegio de Abogados de Venezuela.

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