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La retórica del cuestionado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sigue generando polémica, dudas, malestar social e incertidumbre por el actual estado de cosas en el país, por la magnitud de la crisis económica, política y social que tiene a la nación estancada.

Y es que el mandatario chavista aseguró el pasado martes, 7 de septiembre, durante un acto político de la ‘Misión Sucre’, que Venezuela está «mejor que nunca». De hecho, por esa razón, se atrevió a invitar a los migrantes venezolanos a regresar al país.

«Venezuela esta mejor que nunca, a todos los venezolanos que nos sintonizan desde el exterior, aquí esta es su tierra y pueden volver cuando quieran», dijo Maduro desde Caracas, al tiempo que señaló que “el que quiera complementar sus estudios universitarios, la Misión Sucre le garantiza su grado profesional”.

Más de 6 millones de personas han salido de Venezuela en los últimos 5 años, según las Naciones Unidas, lo que implica la formación de una masa demográfica externa que buscó un sistema de vida mejor por las extremas condiciones de la vida cotidiana en el país, que ya alcanza una hiperinflación del 3.000% anual, pobreza de ingresos del 90% y una pobreza extrema del 80%.

“Estamos en el momento donde empezamos a construir un nuevo modelo productivo con nuestras manos”, dijo Maduro.

Sin embargo, el presidente omite o ignora que la economía venezolana ha perdido el 70% de su valor en los últimos 7 años, desde 2014, año en que inició la profunda recesión que pulverizó el valor del bolívar y, en consecuencia, del trabajo, de los ahorros y de los bienes de los venezolanos, adquiridos con años de sacrificio y esfuerzo.

 

Ricardo Serrano