octubre 7, 2022

¡Parte II! La Verdad

POR: JAIRO SILVA GONZALEZ

En el artículo anterior, hicimos referencia a la anécdota rigurasamente cierta del Obispo de Hipona San Agustin, en una ocasión, el Dr de la iglesia, se complacía ante los alumnos del seminario, en establecer las bases del pensamiento teológico, en explicar el concepto bíblico de la creación, de la infinitud y eternidad de DIOS, de la limitación del mundo sensorial.

Un alumno se atrevio a hacerle la siguiente pregunta: “Doctor, si DIOS es eterno y por lo tanto ha existido siempre y el mundo que es su obra y creación, comenzó en un momento dado, que hacía DIOS, en todo ese tiempo, en que el estaba alli y no existia el mundo y no habia creado nada.”

San Agustín, que no se esperaba semejante pregunta, un tanto molesto le respondió: “Mira, en todo ese infinito tiempo, en que DIOS siempre existio, estaba pensando en algo y particularmente estaba pensando en crear el infierno, para enviar allí, a personas insolentes, que hacen preguntas como esa.”

Los politicos, en esto no podemos imitar a San Agustin, porque el autoritarismo no es bueno en la transmisión del conocimiento, ni en la universidad, ni en el pais, ni en ninguna parte, ni el autoritarismo ni el dogmatismo, es decir, hay que darle la opotunidad al ciudadano a quien se le transmite el conocimiento, la posibilidad de preguntar, y nosotros tener la humildad de responder, no se, porque la confesion del no saber, es también un reto para llegar a saber.

Sin duda hay demagogos que pretenden saberlo todo. El conocimiento es un eterno fluir, una eterna búsqueda de la verdad. La verdad es una invitación, para comprender a los seres humanos, que nuestro producto es humano, los seres humanos somos un complejo, bio, psico, socio, cultural, una unidad compleja, por tanto todo político, que aspira ser comprendido por la sociedad, debe saber que no esta ante un robot, ni siquiera ante un organismo como dicen los sicologos conductistas, sino que está ante seres humanos multiples, complejos, diversos y es precisamente en la búsqueda de la razón, la verdad revelada como instrumento de comprensión de su racionalidad, sin que ello se convierta en un elemento contrario a los valores y a los sentimientos de afectividad expresada en el ser humano.

Combinación incluso que ya no es solo término filosófico, sino hasta en sentido clínico y neurológico, los descubrimientos contemporáneos de la neurociencia nos lleva a la compresión de que en el cerebro hay especialización, hay un hemisferio encargado de asimilar los procesos lineales, secuenciales, intelectuales, y hay un hemisferio que también trabaja, que se conecta con los procesos intuitivos y creadores.

El hombre que podriamos considerar como el paradigma de la ciencia en la centuria pasada Albert Einsten, solía decir “Que para el, habia llegado mucho mas facil a la comprension relativista del universo por la intuición, que por la ecuación”

De modo pues, que la verdad es una invitación a no sucumbir a la tentación de un paradigma organicista, biologicista, reduccionista o mecanicista, esto debemos sustituirlo por una visión sistemática, holográfica, profundamente ecológica, y fraterna del ser humano, en el contexto de la naturaleza y de la vida, de lo contrario las tentaciones reduccionistas nos hace buenos ciudadanos, pero no promotores de un mundo mejor al que aspiramos todos, es importante, esa compresión holística del ser humano, para tener claro, la metodología de la transmisión del conocimiento y hacer accesible el proceso del conocimiento, a partir de la precision de los conceptos, de la tecnologia, de la ciencia y de todo desarrollo contemporaneo.

Los politicos no debemos colocarnos en una posicion superior, esto es un grave error a corregir. A través de la pedagogía debemos buscar ser comprendidos para transmitir la verdad revelada y actualizada, puesto que la verdad, es una invitación a un valor fundamental, como es, el respeto a la tolerancia, y el respeto a la diversidad.

No podemos colocar valladares entre el conoccimiento y el ciudadano comun y corriente. Debemos reconocer la otradad y la alteridad, del derecho de pensar distinto, el derecho de tener ideas propias y el derecho de disentir.

Solo en la medida, de que ese respeto este garantizado, hay auténtica libertad, por ello es importante el valor de la tolerancia, el valor de comprender de que tolerandonos entre diferentes, podemos aprovecharnos mutuamente para avanzar todos juntos.

Los conceptos de unicolor en un pais es sumamente dañino, los coceptos de homogeneización de que todos debemos desfilar por un solo callejon, ataviados con el mismo color de ropa, con la misma consigna, con el mismo discurso, son contrarios al hecho natural de la diversidad humana, por eso, el aire de tolerancia debe ser el que respire la sociedad como un todo.

Solo un político bien formado y actualizado en su conocimiento, imbuído de tolerancia, de pluralismo, de respeto a la diversidad, puede darle eso a los ciudadanos, y eso es la garantía de un país como todos soñamos:
LIBRE
DEMOCRÁTICO
PLURAL
Y DIVERSO

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