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La independencia de Venezuela estuvo enmarcada por un conflicto bélico y también por una lucha ideológica evidenciada a través de los periódicos de la época. Simón Bolívar y Francisco de Miranda, no solo batallaron en las guerras por la independencia de los pueblos de la América, sino también en romper con el coloniaje informativo del Imperio español, “es como consecuencia de estos que podemos comprender hasta qué punto la imprenta está ligada al proceso emancipador. Fue a través de ella como los patriotas formaron un movimiento de opinión favorable a su causa” (Lovera De-Sola, 1983, p.11).

Simón Bolívar, un hombre ilustrado, habiendo gestado el movimiento independentista en toda la América, comprendió lo importante de la prensa y por eso la llamó la artillería del pensamiento. Servando García Ponce, en su libro La imprenta en la historia de Venezuela (1975) señala que, “la prensa revolucionaria fue importante Factor en la conducción de las masas”.

Venezuela dominada en lo político, económico, social, cultural y en lo informativo por la Corona Española, y con total obviedad no veía con beneplácito que los lugareños tuvieran una imprenta. Esto les permitiría abrirse al poder de la opinión pública y a las nuevas corrientes de pensamientos que se gestaba en Europa y por lo que la Monarquía Católica no estaba de acuerdo.

En el año 1808 Venezuela tiene oficialmente su periódico con la imprenta escamoteada a Francisco de Miranda, y en la Capitanía General se funda el 24 de octubre La Gazeta de Caracas, que tenía como propósito informar a los criollos las proclamas del Rey Fernando VII, así como orientaciones políticas contra Napoleón Bonaparte y la defensa de los Reyes de España para así mantener su coloniaje y el dominio ideológico en los venezolanos, además de acentuar una clase social dominante.

Servando García Ponce, en 1975, señala que “La Gazeta de Caracas no jugó ningún papel de trascendencia en la agitación pre-independentista. Si acaso sembró en los círculos de los mantuanos criollos la certidumbre de que España confrontaba un grave problema en que como consecuencia creaba una disyuntiva favorable al movimiento independentista”.

Ante el propósito libertador, Simón Bolívar comprendió al igual que Francisco de Miranda la importancia que jugó la prensa escrita en la Revolución Francesa, es por ello que toma la decisión de adquirir para Venezuela una imprenta que sirviera no sólo para informar a las personas, sino para educarlas en el proceso independentista a través del periódico. En palabras de Ignacio de la Cruz, en su libro Bolívar y la opinión pública (1983), indica que “Bolívar que conocía muy bien la historia y sabía del trascendental papel que habían jugado la imprenta y el periodismo en los grandes procesos de la reforma, la revolución francesa, y en la independencia de los Estados Unidos”.

Bolívar, formado desde la ilustración por sus connotados maestros Simón Rodríguez, Andrés Bello, forjado como un hombre de letras, despertaron su interés por la lectura y lo acercaron al movimiento de la Ilustración europea del Siglo XVIII, acciones que lo motivaron a estar en contra del proceso hegemónico que vivía su natal Caracas, sometida al coloniaje español.

Bolívar, preñado de ideas ilustradas, adoptó los preceptos de esta corriente filosófica de libertad de los hombres en lo político, social, económico y por su puesto la libertad de pensamiento, iniciando así el movimiento emancipatorio por la libertad de Venezuela para establecer un nuevo orden civil pensado desde la ilustración.

Bolívar, en su afán de educar al pueblo de una manera rápida y efectiva, se hizo de una imprenta para crear un periódico ilustrado que sirviera de contra parte a La Gazeta de Caracas, periódico impreso en Venezuela, pero con una función educativa importante que era invisibilizar la gesta libertaria de los patriotas contra el coloniaje español con el fin de visibilizar la gestión del rey de España Fernando VII. Es decir, era un periódico hecho en Venezuela, pero con contenido español con el propósito de educar a la ciudadanía hacia un pensamiento hegemónico colonial respondiente a los intereses de la corona.

Para 1817, Bolívar empieza hacer las gestiones pertinentes para traer una imprenta desde Trinidad y le encomienda esta misión a Fernando Peñalver. A su llegada a Angostura en 1818, consolidando la tercera república, no sólo llegó investido como presidente, sino que trajo consigo la imprenta solicitada (a Peñalver) y junto al afamado prensista Andrés Roderick, se dispuso a crear un instrumento que sirviera para formar e informar a los venezolanos de una manera veraz y sin falsear información. “La opinión de Bolívar sobre la prensa y su importancia para la independencia hispanoamericana, llevó a crear en la primera oportunidad el vocero de la lucha de liberación El Correo del Orinoco” (García Ponce, 1975).

El 27 de junio de 1818 se publica en Angostura El Correo del Orinoco, periódico que nace con el ideario bolivariano con el propósito de formar-educar-informar al ciudadano y mostrar ante el mundo la estabilidad política de la tercera república asentada en Guayana. Bolívar utilizará este medio como instrumento de la verdad a favor de la causa patriota y desmontar las falsas informaciones que se publican en La Gazeta de Caracas.

Es por ello que Bolívar en el primer ejemplar de El Correo del Orinoco, exalta lo siguiente, “Somos Libres y escribimos en un país libre, y no nos proponemos a engañar al público”; esta máxima es una muestra del rol de Simón Bolívar como periodista que busca libertar a Venezuela del coloniaje mediático impuesto por el imperio español, porque además de la guerra de independencia El Libertador libró una batalla mediática con la Gazeta de Caracas con el fin de llevar la verdad al pueblo de Venezuela y el mudo.

En este sentido, Simón Bolívar, un respetuoso de la opinión pública y de su importancia formativa, le da atributos a la prensa tales como cumplir una función política-pedagógica de artillería de pensamiento, además de incentivar y fomentar los principios de libertad y la filosofía humanista de la ilustración, por lo que el propósito fundamental de El Correo del Orinoco fue mostrar la estabilidad política de la tercera república.

Durante la gesta independentista Bolívar luchó por informar con la verdad al pueblo de la naciente y libre Venezuela, tomando la prensa y la opinión pública como bandera educativa-informativa y así promover un periodismo crítico y reflexivo, impregnado de ética y verdad, contra un periodismo, el de La Gazeta de Caracas, que creaba campañas propagandísticas para la manipulación de los ciudadanos por parte de los redactores que imprimían su toque personal-ideológico en cada escrito.

Hoy a casi 203 años de la primera publicación de El Correo del Orinoco, los periodistas venezolanos estamos llamados a seguir la ética y la moral periodística de Bolívar, quien informó con la verdad a su pueblo y utilizó la prensa como un medio al servicio del pueblo venezolano para defender la patria ante los intereses coloniales de la corona española. En pleno siglo XXI, los periodistas debemos ser garantes de llevar la verdad al pueblo y romper con las cadenas de opresión de las corporaciones informativas que buscan penetrar en las mentalidades de los ciudadanos, promoviendo los intereses globales del capital a la vez que gestan una hegemonía informativa para crear ciudadanos dependientes a los intereses propios de los empresarios de la información y la comunicación.

Columna educativa-informativa de la Historia del Periodismo
Alfredo Reyes Labarca