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No ha transcurrido el primer mes del 2022 y la constante en Venezuela, durante estos primeros días, son los apagones.

Atrás quedó aquella promesa que hizo el fanfarrón de Chávez en el año 2001 cuando dijo que seríamos “el mejor sistema eléctrico del continente”.

Más de 20 años han pasado de aquella promesa, y lo que tenemos al día de hoy, son obras inconclusas, plantas desmanteladas, pero si, mucho dinero despilfarrado y robado por el régimen.

Y la demostración de ello es que el 2021 cerró con 194.280 fallas eléctricas en el país y 12 apagones generales, de acuerdo con el registro del Comité de Afectados por los Apagones.

Pero queremos ir más allá para intentar dar explicación al karma que enfrentan los venezolanos todos los días.

Hicimos la tarea y revisamos investigaciones y documentación periodística, y esto es parte de lo que encontramos.

Hablemos de dos obras que quedaron en el olvido: La Represa de Tocoma y el Parque Eólico de la Guajira en el Zulia.

La represa de Tocoma está localizada en el bajo río Caroní, en el estado Bolívar. El inicio de la construcción del proyecto fue en 2006 y tuvo una inversión total de 8.375 millones de dólares.

El presidente fallecido, Hugo Chávez, aseguró en 2012 que en septiembre de ese año «estaría arrancando» la primera unidad, de 10, del «gran complejo hidroeléctrico» en Tocoma.

Pero esto no sucedió, y vino el ministro para Energía Eléctrica, Héctor Navarro, de aquel entonces, afirmó que en el primer trimestre del 2013 se iniciaría la primera turbina; capaz de generar 2.160 megavatios. Tampoco se cumplió. Luego vino Jesse Chacón, quien dijo que la primera turbina de Tocoma se estaría encendiendo en abril de 2014, y tampoco cumplió.

Un tercer ministro de Energía, Freddy Brito, tampoco lo logró, y muchos ministros han pasado y ni la turbina, ni la hidroeléctrica han arrancado.

¿Qué pasó con aquellos ocho mil millones de dólares entonces?

¿Qué pasó con el Parque Eólico de la Guajira que hoy está desmantelado? Se trataba de un proyecto de aerogeneradores de electricidad ubicado en la parroquia Sinamaica del Municipio Guajira, del Estado Zulia y que para su construcción se dispusieron de al menos 600 hectáreas de extensión, que hoy son terrenos baldíos.

Los cuatro primeros aerogeneradores entraron en fase de prueba el 31 de octubre de 2012. La fase 1-A completa entró en operaciones a partir del 22 de abril de 2013 con un total de 12 aerogeneradores de los 36 que establecía el proyecto inicial y que hasta ahí quedó y por el que fueron aprobados y cancelados más de 230 millones de dólares.

Pese a la inversión hecha, en 2016 ya el Parque Eólico no funcionaba, los 12 autogeneradores estaban inactivos.

El Parque Eólico se convirtió pues en un cementerio de chatarra. El hierro, las hélices y la gran parte de las estructuras han sido desmanteladas y robadas, según han reportado habitantes del municipio Guajira.

Pero resulta que además de estas dos obras, el régimen había acordado con China la ejecución de 17 proyectos más para generar electricidad. La inversión para estos proyectos alcanzó los 22 mil millones de dólares. Y como todo lo del régimen, si revisamos el estado actual de esas obras, la gran mayoría de los proyectos no se culminaron, así lo determinó la Alianza Rebelde Investiga (ARI), constituida por los medios El Pitazo, Runrunes y TalCual, y la plataforma periodística Connectas.

Y esto sin mencionar los 10 mil millones de dólares que, según Félix Rodríguez, comisionado de Generación Eléctrica de Corpoelec, se estimaban invertir en el sistema eléctrico nacional en el 2010.

Entonces hoy nos preguntamos, quien se quedó con los 8 mil millones de dólares destinados a Tocoma, o con los 230 millones del Parque Eólico, o los 22 mil millones de dólares del convenio con China o los 10 mil millones del SEN. Si no hay obras, y lo que abundan son apagones, todo indica que estos miles de millones de dólares fueron dilapidados, derrochados y robados por una cadena de cómplices vinculados con Nicolás Maduro.

Esta semana en todo el territorio nacional se han reportado nuevamente cientos de fallas eléctricas, la más reciente afectó a más de 12 estados. Y lo peor es que no hay respuestas, ni esperanzas de que esto mejore, porque sencillamente el régimen nos ha demostrado una y mil veces que no tiene la disposición para intervenir en el problema.

La gran verdad es que la solución no vendrá de la mano de Nicolás Maduro, ni de nadie del régimen, pues ya nos ha demostrado sus malas costumbres con el dinero ajeno, la solución llegará, necesariamente, con la salida de esta banda de ladrones y saqueadores que tanto daño le han hecho al pueblo venezolano. Mientras, seguirán los apagones, y seguiremos informando, investigando y denunciando.

 

Adelante Informe/@LesterToledo/Opinión